OPINIÓN

¡Icod no puede esperar!

29 de agosto 2008



Francisco Javier González Díaz
Teniente de alcalde de Icod de los Vinos, concejal director de Urbanismo, Medio Ambiente y Patrimonio Histórico-Artístico


Icod ha sabido esperar. Icod ha sido solidario. Pero Icod de los Vinos hoy no puede esperar más. En el curso político que acaba de terminar se han afrontado diversos retos y se han dado los primeros pasos de logros futuros.

El curso político que está a punto de empezar será el de la publicación, de forma inmediata en el mes de septiembre, de una gran parte del Plan General de Ordenación (PGO), mayoritariamente el suelo urbano; y deberá ser el de la publicación del resto del Plan General. Pero también deberá ser el curso político en el que quede resuelto el problema de Riquel y el de la creación del parque industrial que permita no sólo trasladar las empresas ubicadas actualmente en la costa icodense sino también acoger a aquellas actividades que necesitan este tipo de suelo.

Hemos venido oyendo desde el inicio de la legislatura las manifestaciones de nuestro presidente, Paulino Rivero, sobre la necesidad de diversificar la economía canaria, especialmente ante la crisis que se avecinaba. Icod ha secundado inmediatamente, pues, si cabe la expresión, nos va la vida en ello, el planteamiento de nuestro presidente en el sentido de que debíamos crear suelo industrial.

Y hemos venido insistiendo desde el principio de nuestro mandato en que Icod quiere tener suelo industrial porque quiere resolver el problema medioambiental más terrible que, aunque se encuentre en Icod, sufre la isla y Canarias. Pero también porque al igual que el presidente creemos en la necesidad de diversificar la economía y dar acogida debidamente, de forma ordenada, a nuestros empresarios icodenses y sin renunciar a crear un parque industrial que tenga vocación no sólo comarcal sino insular y, por qué no, que sea una plataforma más allá de nuestra propia realidad física insular.

La valentía expresada por nuestro presidente la hemos secundado con ilusión y entusiasmo llegando a presentar un interesante proyecto de financiación a través de los fondos europeos que dependen del Ministerio de Administraciones Públicas del Gobierno de España. Pero la falta de padrinazgo político nos ha supuesto que quede en la reserva. El calado y trascendencia que tenía nuestro proyecto, en comparación incluso con los que han gozado del favor de la financiación, me permiten ser tan categórico.

Nuestro presidente insular, Ricardo Melchior, ha tomado conciencia de ello y entiendo que nos va a tutelar y a apadrinar políticamente. Pero necesitamos que el Gobierno de Canarias tenga claro que Icod ya ha esperado lo suficiente y que no puede esperar más.

Icod no puede esperar a los planeamientos insulares para la consecución de dos grandes retos, pero que han sido defendidos como un todo. Riquel y la necesidad de suelo industrial es un todo. Icod posiblemente tampoco puede esperar a tener el ropaje jurídico urbanístico perfecto a través de la Ley de medidas urgentes que está impulsando el consejero de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de Canarias, Domingo Berriel.

Icod necesita que la valentía política expresada desde el primer momento por su presidente se materialice expresamente y utilizando las fórmulas e instrumentos jurídicos existentes y que pueden suponer la solución no sólo para obtener el suelo industrial necesario sino además y especialmente la solución al más grave y desconocido, incluso por el propio icodense, problema medioambiental que, estando ubicado en Icod, sufre el Archipiélago.
 
Icod ha sido ya solidario soportando de forma descontrolada el depósito de más del 70% de la chatarra de la isla. Ahora corresponde volcarse con Icod de los Vinos. Y además lo que queramos los icodenses que sea el Riquel no puede tener límites pensados y diseñados para un mal llamado equilibrio que no esconde más que el olvido histórico que ha sufrido esta comarca del noroeste.