|
||||
¿El Drago y el Mariposario pueden convivir?
Francisco Javier González Díaz Y tengo que decir, públicamente, que es cierto que lo que sucede por fuera del Mariposario es un espectáculo absurdo y ridículo y que todos los que intervenimos, todos sin excepción, incluso aquellas personas que pretenden hacer creer, aparentando un halo de bondad, que nada tienen que ver, debemos hacer un esfuerzo y buscar una solución lógica, justa, legal y buena para los intereses de nuestro pueblo, máxime en una situación de crisis que tendremos que sufrir durante un tiempo. Pero también he de decir que en un Estado de derecho debe cumplirse la ley, las resoluciones judiciales e incluso las resoluciones de la máxima autoridad municipal; y sin perjuicio de los recursos legales y legítimos que quepan en cada caso. La utilización de vías no legales no hace más que confundir y restan legitimidad y razón a quien hace uso de ellas. Si la policía está por fuera del Mariposario se debe únicamente a que hay que hacer lo que el Juzgado de lo Contencioso Administrativo ha mandado hacer, que es precintar y mantener precintado el Mariposario. Y debe recordarse que el alcalde tuvo que solicitar la correspondiente autorización judicial y que fue concedida por el Juzgado de lo Contencioso. Y es verdad que a veces los acontecimientos no tienen explicación. No puede entenderse que el alcalde haya sido llevado al Juzgado para tomarle declaración como imputado cuando quien ejercitaba las denuncias conocía perfectamente lo complejas que son las actuaciones administrativas, además de que el propio alcalde había dictado las correspondientes resoluciones ordenando el cierre y que tuvo que acudir al Juzgado solicitando el amparo y el que se dictase la autorización judicial. Y no puede entenderse yendo en contra del principio de intervención mínima del Derecho Penal, por qué se acude al Juzgado de Instrucción en Icod antes de interesar la ejecución en el Juzgado de lo Contencioso competente. Y también hay que decir que el Juzgado de lo Contencioso ha mandado cumplir las resoluciones judiciales en cuanto a la demolición del edificio; de la parte del edificio que no cumple, es decir, los no más de dos metros determinados por el ayuntamiento en su fachada norte y que se refiere a la invasión del peatonal que contempla las normas urbanísticas en vigor, normas subsidiarias, a la fecha, 11 de agosto, en que se escribe el presente y además de las indicaciones del Cabildo en cuanto a la protección del patrimonio histórico se refiere. Lo que se ha mandado hacer por parte del Ayuntamiento se está haciendo. Hay que recordar que una parte importante del Plan General de Ordenación de Icod (PGO), una vez que se publique en el boletín oficial correspondiente, lo que puede suceder de forma inminente, entrará en vigor. Y hay que decir que el controvertido peatonal ya no existirá. La Concejalía de Urbanismo ha defendido siempre la legalidad y el cumplimiento de las resoluciones judiciales; y sin perjuicio de las soluciones legales y consensuadas que fuesen posibles y admitidas judicialmente en la protección del interés general y público. Nada impide que el edificio que en su día se permitió levantar sea otro distinto, que cubra las expectativas y exigencias estéticas, y que pueda desarrollar una actividad dentro del más absoluto respeto al medio y con las máximas exigencias de seguridad y protección de nuestro Drago. Desde que tomamos posesión, en julio de 2007, una vez analizada la situación y después de haber escuchado a las partes, ésta ha sido nuestra posición. |