OPINIÓN

Modernización de la zona comercial abierta

13 de agosto 2008



Diego Afonso Guillermo
Alcalde de Icod de los Vinos


A toda comunidad le tocan momentos e hitos históricos que van marcando sus fases de progreso y avance o, por lo contrario, de recesión o retroceso. Es por ello que los que tenemos responsabilidades públicas tenemos que estar atentos, prever, planificar, ejecutar y tomar decisiones con la máxima fundamentación y prudencia para que todo ello redunde en aras del progreso y el desarrollo de nuestros pueblos.

En ese sentido quiero enmarcar la reflexión que deseo compartir a través de estas líneas con todos los lectores de La Voz de Icod de los Vinos y, en general, con mis vecinos de Icod y del resto de la comarca, así como con el sector comercial y empresarial de toda esta amplia zona del noroeste de la isla de Tenerife. Estamos en uno de esos ciclos del modelo económico que los entendidos en la materia denominan coyuntura socioeconómica de recesión o crisis, que, con todos los matices que se quieran añadir a la misma, en nuestra tierra canaria también se dejan sentir con mayor o menor virulencia a lo largo de la historia y que precisamente en estos momentos estamos en el inicio de uno de ellos.

Por todo ello ahora, si cabe, más sensatos y más valientes tienen que ser los pasos y las decisiones que se tomen, y por eso nos hemos tomado un tiempo prudencial para valorar las distintas opciones posibles para nuestra hermosa, singular e impresionante zona comercial abierta de Icod de los Vinos, que comprende dos calles emblemáticas de su casco histórico, como son la calle San Agustín y San Sebastián, así como sus transversales y zonas anexas. Son cientos los comercios que ofrecen distintos productos de extraordinaria calidad, con un trato personalizado y profesional, y que se han ido enraizando en la tradición familiar.

A esto se suma que el proceso de embellecimiento de las mencionadas calles, nuevas aceras y adoquinado, alumbrado, la supresión del tráfico rodado, redes de saneamiento y agua potable, soterramiento de las líneas telefónicas, red eléctrica y alumbrado público, etc. hacen de la zona un espacio muy especial para las compras, el ocio y el disfrute de las familias del municipio y los miles de visitantes que tenemos diariamente.

En próximas fechas van a continuar las obras para culminar este proceso de mejora y peatonalización de toda la zona, que necesariamente tendrá que contar con nuevas infraestructuras de aparcamientos y mejora de servicios en la zona del Calvario. Si vamos uniendo todas las situaciones y circunstancias que se dan en el presente y teniendo una perspectiva de futuro, está claro que tenemos que dar un paso adelante de carácter cualitativo que optimice los encantos del lugar y su mayor accesibilidad para el esparcimiento, al tiempo que se supere la etapa anterior de ruidos, humos, incomodidades, inseguridad para el peatón, etcétera, por lo que se impone un uso privativo y prioritario para el peatón en detrimento del vehículo privado. Para lo que son precisas una serie de medidas de carácter complementario, que tienen que ser acompañadas, estudiadas, consensuadas y apoyadas por todos los interlocutores sociales y económicos del municipio, de la comarca y de la isla.

En definitiva, las circunstancias nos invitan a que vayamos ganando espacios para las personas, para su disfrute; tanto los pequeños y jóvenes, como los adultos y mayores, que van a propiciar una mejor calidad de vida para todos. Recientemente hemos tenido oportunidad de desarrollar diversas actividades en estas calles, incluso mencionar que cientos, más de quinientos niños y niñas además de sus maestros y familiares, pudieron ver por primera vez en la historia de nuestra ciudad cómo un par de elefantes paseaban por la zona comercial abierta, publicitando y acompañando una actividad circense de primer orden internacional. No se hubiera podido desarrollar con la normalidad que se realizó si estas calles contaran con tráfico rodado de automóviles.

Quiero invitar a que todos tengamos la amplitud de miras suficiente para que podamos optimizar al máximo esta oportunidad que se nos abre para el presente y futuro del municipio y la comarca, para convertir a esta zona comercial abierta en una pujante zona comercial, a la vez que lugar de esparcimiento, ocio y de visita obligada, tanto para los vecinos y residentes de la isla como para todos los que visitan Tenerife.