OPINIÓN

Praxis, iniciativa y vanguardia

13 de junio 2008



Tomás Luis Méndez
Geógrafo (Técnico de GAP Rural)


En momentos de gran incertidumbre económica, donde las relaciones de carácter laboral, personal y social cambian a pasos agigantados, cuando la tecnología entra en nuestras vidas sin darnos cuenta, todavía existen personas e instituciones que dudan de tres grandes paradigmas claves en este emergente siglo veintiuno: la praxis, la iniciativa y la vanguardia. Pobre de quienes de esto dudan. Sin entrar en detalles, pero con  cuerpo dogmático, a continuación describo este trío de ases.
           
La praxis, lógicamente, consiste en primar la práctica sobre la teoría. Numerosos proyectos, programas o iniciativas empresariales, fracasan o se anquilosan en el tiempo por la escasa agilidad de la burocracia. En estos tiempos debemos ser prácticos, ojo, sin llegar a ser míseros o faltos de profesionalidad. En la filosofía marxista, significaría un conjunto de actividades cuya finalidad es la transformación del mundo, precisamente se busca este aspecto, transformar los modos de relaciones sociales, personales, laborales o económicas, que quedan volátiles en las estructuras o sistemas en los que vivimos.
           
La iniciativa es la capacidad personal por la que un individuo se inclina a adelantarse a otro a obrar. Es una cuestión de personas sobre todo. Sin embargo, en escenarios donde no se de pie a ello o en sistemas económicos que los frenen por falta de las herramientas necesarias para ello, malogran. En sociedades capitalistas esta pieza es clave, la capacidad que tienen las sociedades para desarrollarse van muy ligadas a la iniciativa o la emprendeduría, no sólo en la empresa privada sino en las instituciones públicas.
           
Por último, la vanguardia. Contrariamente ha estado relacionado con estilos o artes excéntricas, permite ser precursor y renovador en relación a la sociedad y el tiempo en el cual se desenvuelven los ciudadanos, para ello la formación, el reciclaje y la apuesta por las nuevas tecnologías es vital para su desarrollo. Vanguardia significa innovar o liberar la cantidad de reglas y estamentos que ya estaban establecidos por los movimientos anteriores; por eso se dice que la única regla de este modo de pensamiento es no respetar ninguna regla. La característica primordial del vanguardismo es la libertad de expresión.

La comarca del Noroeste debe caminar por estos firmes cimientos en este siglo ventiuno que vendrá cargado de grandes cambios y acontecimientos. Muchos más que los sucedidos en la pasada centuria.

El cambio climático, el mestizaje cultural, el progreso de la tecnología y su repercusión inexorable en los individuos, la crisis energética que ha catapultado la incertidumbre mundial, la escasez de materia prima alimenticia y la consiguiente hambruna que se ha cebado con los más pobres y frágiles y un largo etcétera, que ya hoy copa todos los medios informativos, a nivel internacional, nacional y regional, es el escenario y el panorama en el cual deberemos desenvolvernos. Si tenemos la capacidad de adaptarnos, y aplicar este descrito trío de ases, probablemente nuestro destino pueda ser otro.

El Noroeste no debe ser sede de sectores como el secundario. Un lastre del presente y del futuro que acecha. Las nuevas políticas de empleo nos dicen que se deben reciclar trabajadores del sector de la construcción hacia otras labores, y que a su vez impulsen la protección del paisaje y su recuperación. Que los espacios naturales ganen importancia y que se realice un gran esfuerzo por protegerlos. Nuestro territorio debe configurarse dentro de la Isla de Tenerife, como un espacio que salvaguarde y que ofrezca al visitante la verdadera idiosincrasia archipielágica. Sin obviar la importancia que juegan las estructuras patrimoniales, desde los cascos históricos hasta la importancia de lo rural.

En una de sus columnas semanales aquí, en La Voz de Icod de los Vinos, comentaba Miguel Ángel Reyes -compañero de tertulia en la emisora Ycoden Daute Radio- la importancia de Internet y lo poco aprovechada que está la red de redes en nuestra comarca. Una herramienta de vanguardia con multitud de usos que no progresa.

Sólo un ejemplo en tal sentido. Imaginemos a todas aquellas personas que se desplazan diariamente a los polos de desarrollo de la isla a sus centros laborales. Imaginémoslas usando Internet desde sus hogares para trabajar, el conocido teletrabajo. Cuantas benignidades traería a nuestro territorio y a nuestra gente, sin citar el aumento en la calidad de vida y las oportunidades de crecer laboralmente para los ciudadanos y habitantes de este rincón tinerfeño.

Pues sí, queridos lectores de este diario digital por excelencia en nuestra comarca, les recomiendo: praxis, iniciativa y vanguardia.