El organismo de control urbanístico del Gobierno de Canarias detectó graves incumplimientos en las obras de la Finca de Boquín

En este dictamen de la APMUN se reveló igualmente un grave quebrantamiento al Plan de Actuación del Cabildo en cuanto al estudio de impacto ecológico de todas las viviendas rehabilitadas


22 de enero 2008

La Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural (APMUN), dependiente del Gobierno de Canarias, detectó el pasado año graves incumplimientos en las obras que lleva a cabo el área de Agricultura del Cabildo en la Finca icodense de Boquín, denunciadas como es sabido por la Fiscalía ante el Juzgado desde hace unos meses

Así se desprende un informe que este organismo de control urbanístico autónomo realizó en marzo de 2007, rubricado por el arquitecto técnico Marcos Real. En este dictamen se reveló igualmente un incumplimiento grave al Plan de Actuación del Gobierno Insular en cuanto al estudio de impacto ecológico de todas las viviendas rehabilitadas.

En actuaciones de reforma y ampliación, detalla el informe que dos de las viviendas de la Finca carecen de la autorización de calificación territorial de la Dirección General de Urbanismo y tampoco tienen licencia municipal de obras. Enumeradas éstas en el citado plan de actuación en sus títulos habilitantes como la tres y la cinco, la primera de ellas es la edificación que será destinada a oficinas y la otra como almacén de los útiles de labranza.

Asimismo la vivienda denominada ocho, que será destinada a centro de los turistas visitantes, no se ajusta en su volumetría a la calificación territorial ni a la licencia que le fue concedida por el ayuntamiento de Icod en 1999. En un informe municipal al que ha tenido acceso este diario digital se comprobó que a esta edificación, localizada muy cerca de una de las entradas al Parque del Drago, además de los excesos de volumen en más de 12 metros le fue modificada su silueta original y se le alteró también su distribución interior.

Destinada como futura casa del guardián de la finca, transcribe también el mencionado informe de APMUN que la vivienda siete tampoco se ajusta a la calificación territorial del Ejecutivo regional, sobrepasándose en 32,25 metros de volumen por una ampliación en la zona de los aseos exteriores, aunque si se ajusta a la licencia del consistorio local.

No tienen ni autorización de calificación territorial ni licencia del ayuntamiento las actuaciones de obra nueva realizadas en un cuarto cabezal de riego y sus exteriores, así como tampoco en una pérgola cubierta sobre muralla de piedra, ni en la apertura de diversos caminos, pistas y escalinatas. Igual carencia legal determina el informe en las obras de un muro de piedra de más de cuatro metros de altura.