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Hacia la comarcalización: dotación infraestructural digna para el noroeste (y III) 16 de enero 2008 Tomás Luis En lo que se refiere al sector de los transportes, la línea ferroviaria, denominada tren del Norte, tiene que ser una realidad. Las comunicaciones con el área metropolitana y con el Valle de La Orotava, deben agilizarse e incluirse en nuestra red de transportes, para así tener una oferta más amplia y diversificada. La ampliación de la autopista hasta Ycod es otra de los proyectos que se han prometido y que todavía, por sus incongruencias con los espacios protegidos no ha salido adelante. En lo marítimo, el Puerto de Garachico debe ser un nodo de comunicación con las Islas y con los puertos de Santa Cruz y Los Cristianos en Tenerife, ya sea de pasajeros o de carga, para como el tren ampliar la oferta de transporte y descongestionar las carreteras isleñas. En sanidad, la apuesta que se ha hecho desde el Cabildo y el Gobierno de Canarias, para con el Hospital del Norte ubicado en el barrio icodense de Buen Paso, es muy importante, quizás histórico, en lo que se refiere a las inversiones públicas del estado en la Comarca Noroeste. Éste inexorablemente debe incrementar sus servicios socio-sanitarios para los usuarios del Norte y no sólo evitar que se desplacen al área metropolitana, sino ofrecer al ciudadano un servicio de primera, para ciudadanos dignos. El fortalecimiento de las atenciones primarias y ambulatorias en cada uno de los centros sanitarios municipales establecidos y competencia de la Consejería de Sanidad deberán también incrementar sus dotaciones, inversiones y servicios, para así no saturar el Hospital del Norte, que tanto sacrificio e ilusiones han depositado muchos políticos y vecinos de la Comarca. Y por último el tercer pilar estatal, y a mi juicio el más importante, la educación, llevar a las escuelas e institutos de nuestra comarca las nuevas tecnologías, dotarlos de todos los equipamientos educacionales y ampliar la oferta formativa de grado medio y superior son exigencias básicas para la comarca. Módulos en medioambiente, turismo, actividades agropecuarias,… y todo ello complementado con actividades extraescolares, fomentando la información sexual en jóvenes, la naturaleza, la inmigración, cómo luchar contra las lacras sociales de la droga, el paro, la violencia de género, la violencia juvenil, fomentar el voluntariado en acciones sociales, contra la pobreza, la marginalidad, ayuda a colectivos desamparados, etc… son actividades educativas y de formación ciudadana imprescindibles en una sociedad tan desestructurada y a su vez tan desprotegida, en la que hoy convivimos. En esta trilogía de artículos he querido poner énfasis en las similitudes paisajísticas de la comarca y sus fortalezas, en el potencial del patrimonio etnográfico, en dar opciones a las diferentes realidades territoriales para con el desarrollo sostenible y en invitar a políticos, a empresarios y a la administración pública que hagan un esfuerzo extraordinario para que la Comarca Noroeste y sus vecinos lleguen de una vez por todas a considerarse ciudadanos de primera. Sí ciudadanos de primera porque en esta isla existen esa categorización social, ciudadanos de primera, de segunda e incluso de tercera. No existirá éxito en el proceso sino no existe un órgano o un liderazgo claro y nítido sobre los aspectos que se han citado en los artículos. Los pensamientos políticos, empresariales y las acciones públicas deben girar a planteamientos que acerquen los municipios a la idea de comarca, deben olvidarse las ideas municipalistas segregacionistas o sececionistas y sobre todo, no se obtendrá un triunfo rotundo hasta que la creación de la Comarca Noroeste vierta sus éxitos sobre sus habitantes, al fin y al cabo, diseñadores y protagonistas de este ilusionante proceso “hacia la comarcalización”. |