La denuncia de la Fiscalía ante el Juzgado contra el ex alcalde de Icod y su junta de gobierno por dos presuntos delitos continuados de prevaricación, formulada por la acusación pública tras meses de investigación, encubre para Juan José Dorta un desagravio y una aspiración personal de causar extorsión.
Abiertamente con estos calificativos ha catalogado el ex regidor icodense el origen de la denuncia, en el derecho de dos ciudadanos de poner en conocimiento de la justicia presuntas irregularidades en la gestión municipal del ayuntamiento en la etapa de su alcaldía. Asi lo ha manfestado Dorta hoy sábado en Diario de Avisos, donde señala que "respeto la acción de la justicia, pero considero que lo que se oculta tras esta denuncia es el deseo de dos personas de causar daño: el funcionario de la Intervención municipal, Justo Caridad, y el policía local Fernando Miranda".
El ex alcalde aseguró a este diario sentirse tranquilo, no tener nada que esconder y estar dispuesto a que la investigación llegue "hasta el final". "A lo mejor -agregó- todo se debe a una venganza personal, dado que a Caridad se le retiró el plus de productividad, mientras que Miranda está expedientado por no acudir a su trabajo durante la tormenta tropical Delta".
Dorta también afirmó "ver la mano" de los dirigentes de CC, "empeñados en hacer oposición a la oposición". Además, haciendo de todo su partido lo que probablemente tan solo es una apreciación suya, dijo el ex alcalde en el citado periódico que "en el PSOE conocemos actuaciones incorrectas del actual Gobierno local de CC-PP, pero queremos que se resuelvan por la vía administrativa, y nunca vamos a judicializar la política icodense".