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A principios de año, el Gobierno central informaba de que con esta actuación, que dirige la Demarcación de Costas de Tenerife, se busca la recuperación ambiental de las zonas de dominio público. Bajo esa perspectiva, los trabajos incluirían la creación de una "nueva playa" y la habilitación de nuevos servicios. "Para la consecución de estos objetivos -explicaban desde Madrid- se llevarán a cabo diversas actuaciones, entre ellas la recuperación de espacios para el dominio público, incluyendo los que están afectados por el complejo de la piscina municipal, ya que presenta graves defectos estructurales e invade el demanio, incluyéndose la edificación de tres alturas de la concesión, ya que su situación ocupa de forma parcial el dominio público marítimo-terrestre y la zona de servidumbre de tránsito". Dos paseos Igualmente, la Administración central detallaba que las actuaciones en esta parte del litoral de San Juan de la Rambla abordarán la creación de un paseo, integrado, a su vez, por dos paseos paralelos situados a distinto nivel. Así, el proyecto contempla un sendero inferior que estará orientado a la costa, sobre la actual avenida de Las Aguas. Su parte externa coincidirá con la línea del dominio público marítimo-terrestre propuesta, "que se encuentra en trámites de aprobación", según apuntaban. En dicho paseo se creará un acceso a la playa en forma de rampa, con la finalidad de facilitar el tránsito a las personas que poseen escasa movilidad. La segunda vía peatonal, que como se ha apuntado discurrirá de forma paralela a la anterior, se quiere emplazar a una altura superior y coincidirá con la actual calle de La Destila. Un único espigón La información que facilitaba a principios de año el Gobierno también recogía que la actuación sobre la playa actual va a consistir fundamentalmente en la disposición de un único espigón en talud en la zona Sur, "de manera que se pueda apoyar sobre el mismo -exponían- un mínimo de playa en condiciones de estabilidad ante los temporales más frecuentes de la zona". Casi desde un inicio, el proyecto para la regeneración ambiental de la zona de Las Aguas no ha estado exento de polémica. Diversas formaciones políticas y movimientos ecologistas han mostrado sus reparos a esta iniciativa y algunos han presentado alegaciones. El argumento que exponen la mayoría de los detractores se refiere, básicamente, a la posible afección que podría causarse a un enclave que cuenta con la declaración como Lugar de Interés Comunitario (LIC), en virtud de su riqueza paisajística -incluyendo la presencia de un camino real-, la variedad de la fauna y vegetación existente, así como su singularidad geológica, en la que sobresale la presencia de cuevas marinas. |