Reencuentro de Luis Monreal con sus alumnos de Icod de "aquellos años"
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Ver también reportaje gráfico de Luis Monreal con sus alumnos en "aquellos años" ** |
Hace días tuvo lugar en un conocido restaurante de Icod de los Vinos un encuentro-homenaje a Luis Monreal Fernández, maestro asturiano que a finales de los años 60 y principios de los 70 dejó una gran huella en Icod en el terreno profesional y humano. Se dieron cita casi medio centenar de antiguos alumnos acompañados de familiares y amigos del docente para mostrarle su afecto, cariño y agradecimiento “por todo lo que les transmitió en aquella etapa de escolarización”.
Durante el acto se recibieron también algunos mensajes de antiguos alumnos que no pudieron asistir al reencuentro, quienes manifestaban también su gratitud hacia el maestro, al mismo tiempo que hacían alguna reseña de las vivencias experimentadas junto a él.
Don Luis, como le llamaban sus alumnos, fue un maestro que rápidamente despertó en ellos el interés por el aprendizaje ('aprender a aprender' decía recientemente), dándole una gran importancia a la búsqueda y al descubrimiento, algo inusual en aquella etapa en la que la enseñanza se basaba en unas directrices muy marcadas.
Su gran pasión por el deporte, la naturaleza, la pintura, el teatro, etcétera, que transmitía con absoluta naturalidad, significaba para aquellos niños icodenses y de la comarca una extraordinaria motivación al aprendizaje. ¿Quién no recuerda las salidas a San Felipe a dibujar y pintar, las actividades deportivas en Las Cabezas, las caminatas al Monte del Agua y al Teide, la película de indios y vaqueros, el teatro de guiñol…?
Como recuerdo, en el encuentro se le hizo entrega a Luis Monreal de un detalle, al igual que a su esposa, quien recibió un presente de parte de sus antiguas alumnas en su etapa de maestra, también en Icod.
La tertulia final en un improvisado círculo fue el momento más distendido, en el que los “chicos” de don Luis intervinieron para hablar de anécdotas, experiencias, recuerdos…, siendo el acto, en definitiva, uno de los momentos más entrañables para estos “jóvenes” alumnos, que recuerdan, y recordarán, a su maestro para siempre.
Una frase de sus alumnos de aquellos años encierra toda la carga emocional que tuvo este reconocimiento a Luis Monreal: ¡Gracias don Luis por todo lo que nos ha regalado!